El pueblo


El pueblo de Abrucena nos remite a otros tiempos, su enclave en una ladera le ha dado un aspecto peculiar a sus calles moriscas estrechas y empinadas. Uno de los pueblos blancos de la cara norte de Sierra Nevada almeriense, esconde paisajes nevados y profundos bosques que agradan la vista a sus visistantes.

A lo lejos se divisan pinceladas de la alfombra multicolor que cubre el monte en primavera, el canto de los pájaros y el refugio del agua entre las acusadas pendientes y frío aire de la montaña.








El pueblo de Abrucena propiamente dicho es tan bello como los vestigios de El Castillejo (restos de un castillo árabe) o como el paisaje de su término municipal, y muy en especial por la curiosa y elegante iglesia (1558) que lo domina. La ermita de San José, donde descansa el patrón de Abrucena gran parte del año. Sus calles, que dan por su blancura la sensación al viajero de exageradamente soleadas al mediodía y de exageramente sombrías al atradecer, cuando la gran pared de Sierra Nevada le quita de pronto la luz para que caiga a pico la noche.











Fiestas

El segundo sábado de Mayo comienzan las fiestas en honor a su patrón San José, prolongándose hasta el siguiente domingo. Se organizan tres novilladas y una procesión que recorre las calles del pueblo entre otros eventos festivos y culturales.
El día de San José, el patrón de Abrucena, se celebra el 19 de Marzo. Ese día los Josés, Pepes, Pepas y Josefas están por todo lo alto.
Las fiestas de verano se celebran el segundo fin de semana de Agosto. La duración de éstas son de tres días comenzando el viernes por la noche hasta el domingo.
Las lumbres de San Antón es un festejo que consiste en prender varias hogueras por las calles del pueblo para purificar lo viejo, manteniéndose con esta fiesta una gran tradición.
En la víspera del dia de San Juan (24 Junio) por la noche, en un festejo curioso se lanzan calderos de agua a los transeuntes, segun los viejos, para quemar los demonios.
El jueveslardero es un día de ocio que se celebra en Abrucena y en los pueblos de alrededor el jueves siguiente al miércoles de ceniza. En éste día las gentes del lugar suben a la sierra a pasar el día, comiendo, bebiendo...




Abrucena

En opinión de algunos historiadores, esta localidad era conocida en la antigüedad con diversos nombres: Lauricius, Lauricena, Labrucena. En el cerro del Castillejo hallamos restos de distintas civilizaciones y allí se levantaría una fortaleza defensiva por los musulmanes, hasta su conquista en 1489. También aquí hemos de destacar la importancia de los regadíos en época musulmana que tuvieron su continuidad en la sociedad cristiano-castellana. Fue durante mucho tiempo tierra de frontera, primero entre las coras de Pechina y Elvira, luego vía de paso a las hoyas altas de Guadix y Baza y camino de Granada.

Tras la Conquista (1489) siguió un camino similar a las poblaciones vecinas y se mantuvo como territorio de realengo. La sublevación morisca de 1568-70, sofocada en la zona por las tropas del Marqués de los Vélez, tuvo consecuencias negativas para la zona. Tras la expulsión forzada de la población autóctona, se tomó posesión de las casas y fincas rústicas (lo que se denomina Apeo) y se procedió al reparto entre 67 familias de allende el Reino de Granada: el 70% vinieron de Andalucía, el 23% de la Mancha y el resto de Extremadura, Castilla y León. Sabemos que en 1585-86 disponía de 60 vecinos (unos 240-60 hbs.); sin embargo, en 1594, se habla de 138 vecinos. Del siglo XVIII destacamos la relativa consideración de los morales(3.000) y los frutales (más de 3.000) de su fértil, húmeda y alegre vega; así como la fuerte explotación forestal de sus montes con destino a las atarazanas de Sevilla y Almería. En 1717 se llevó a cabo el deslinde de los términos de Abla, Abrucena y Fíñana. Se produjeron enfrentamientos seculares (desde el s. XVI) y prolongados con la vecina Abla por el reparto y aprovechamiento de las aguas que proceden de la sierra.

Villa de realengo, perteneció durante todo el Antiguo Régimen al Partido de Guadix; con la instauración del régimen liberal y la nueva división administrativa del país, obtiene su independencia y se integra en la provincia de Almería (1833-34). Actualmente, tras la enorme sangría demográfica de mediados del s. XX, es una población agrícola (almendros, olivares, frutales) que cuenta con importantes recursos naturales y forestales aprovechables de cara a un posible turismo de ínterior.

Gastronomía

La gastronomía de Abrucena se basa fundamentalmente en la dieta mediterránea.

La base de sus comidas son el aceite de oliva, almendra (utilizada a veces como especie), hinojos, pimiento, tomate, calabacín, habichuelas... que generalmente se cultivan en los huertos del propio pueblo.

Dentro de las tradiciones gastronómicas, se degustan comidas típicas como las migas con gazpacho de pepino, la «fritá» de conejo, gachas de pimentón, gurullos, pipirrana (aceitunas aliñadas), roscos fritos, roscos de vino y aguardiente; y otros más típicos de la zona, como los hornazos (bollos coronados con un huevo). La carne de membrillo, la mistela, tortillas de habas, embutidos como el chorizo, morcilla de sangre o el salchichón y las conservas, realizadas con los productos de su propia huerta, como la de pimiento y tomate.

Parque natural Sierra Nevada

Enclavado en la parte central de la Cordillera Penibética, el macizo de Sierra Nevada constituye la más extensa de las áreas montañosas ibéricas dotadas de unidad estructural propia. Denominada por los árabes de la Edad Media como "Sierra del Sol", alberga no sólo una de las floras mas valiosas de todo el continente europeo, sino que además esconde un rico patrimonio cultural e histórico acumulado durante siglos. Tartesos, visigodos, romanos... han dejado su huella en la región alpujarreña, al sur del macizo, si bien el más importante legado cultural procede de la civilización musulmana de la que aún se conservan, por ejemplo, sofisticadas técnicas de regadío. Esta enorme fortaleza natural sirvió de refugio a los moriscos hasta que, después de numerosas rebeliones y alzamientos, fueron expulsados a mediados del siglo XVI tras la sublevación de Aben-Humeya. Sierra Nevada ocupa una considerable superficie de las provincias de Granada y Almería. Con una extensión de 169.239ha el Parque Natural incluye más de 60 municipios de las comarcas naturales de el Marquesado del Zenete, el Valle de Lecrín, la Sierra Nevada poniente, la cuenca del Río Nacimiento y, por último, la Alpujarra, la de mayor extensión y que fuera el último reducto morisco en el Reino de Granada.

El Pico del Mulhacén con sus 3.481m la cumbre más alta de la Península Ibérica. Pero existen además más de 20 picos que sobrepasan los 3.000 m y que son sólo superados en el resto de Europa por los Alpes. Como restos de antiguas glaciaciones existen numerosas lagunas salpicadas entre las cumbres (Altera, Laguna de Aguas Verdes, ...), así como un especial modelado de aristas, circos glaciares y valles en artesas.

Las principales comunidades vegetales que se distribuyen en este macizo montañoso son los encinares, bosques caducifolios de castaños y melojos, pinares de alta montaña y el piornal en cotas más altas, donde las especies adoptan una forma almohadillada para preservarse de las bajas temperaturas invernales y los helados vientos. Los innumerables cursos de agua que discurren por Sierra Nevada están flanqueados por bosques galerías formados por choperas y saucedas. En los «cascajares», acumulaciones de piedras sueltas, y en los «borreguiles», pastizales de alta montaña propios de suelos húmedos, se localizan la mayoría de las más de 60 especies que de manera exclusiva crecen en Sierra Nevada. Es obligada, pues, la visita al Jardín Botánico de La Cortijuela en la proximidad del Cerro del Trevenque donde se muestran más de un centenar de especies de la flora del Parque.

También, y aunque casi siempre desapercibidos, existen animales invertebrados que son exclusivos de este macizo entre los que se encuentran más de 20 especies de mariposas. La sien a proporciona cobijo a numerosas especies de pequeñas aves, un buen número de rapaces y a diversas especies de mamíferos entre las que destaca la cabra montés, que pastan en los borreguiles de alta montaña. Tras obtener el permiso correspondiente, aficionados cazadores acuden a la Reserva Nacional de Caza de Sierra Nevada para obtener este preciado trofeo.

La agricultura es el principal recurso de la sierra; cereales, vid y olivo son los cultivos más extendidos. En los valles más protegidos y mejor regados abundan los cerezos, manzanos, nogales y avellanos. También existen magníficos castañares, adaptados y naturalizados desde el siglo XVI, que ocupan las cabeceras más húmedas de arroyos y barrancos. Las extracciones mineras tienen gran tradición. Actualmente se extrae hierro de los yacimientos de Alquife, aunque antiguamente se aprovechaban también otros minerales: plomo y plata en Güejar Sierra y Busquístar, cobre en Jeres del Marquesado...

En la localidad de Lanjarón se encuentra una fábrica embotelladora de aguas minerales, la primera en su género en España, así como un balneario donde se puede disfrutar de las propiedades medicinales de estas aguas. En Pampaneira y otros pueblos del Barranco de Poqueira existen talleres de artesanía textil donde se fabrican alfombras, mantas, cortinas... La apicultura es una actividad de gran auge en Sierra Nevada y concretamente en la Alpujarra. A 1.476 m de altura se encuentra el pueblo de Trevelez, donde se pueden degustar sus famosos y excelentes jamones.

En la cuenca del río Monachil se halla un complejo turístico en torno a la estación de esquí.

Otras actividades que pueden practicarse en Sierra Nevada son la pesca en los cotos trucheros del Parque, senderismo, montañismo...

Existen además diversos refugios como «El Ubeire» (Fiñana) y «El Cerecillo» (Laujar de Andarax).

Fauna y Flora

Entre las especies arbóreas predominantes, resalta la encina, con una distribución altimétrica entre los 1.000 y 1.500 m. De su antigua extensión, quedan relictas manchas mezcladas, en su mayor parte, con pino silvestre. Esta última especie es la más abundante en todas las laderas, prácticamente hasta sus cumbres. Manzanilla de Sierra Nevada o Manzanilla Real (Artemisia granatensis Boiss) En los vallejos más húmedos, aparece un rico bosque caducifolio en galería, con toda suerte de especies riparias, como álamos, sauces, alisos, fresnos...La Manzanilla de Sierra Nevada o Manzanilla Real (Artemisia granatensis Boiss.),está considerada como la auténtica "joya botánica" del Parque Nacional de Sierra Nevada, relativamente abundante en otros tiempos, ha pasado a engrosar la lista de especies vegetales cuyo peligro de extinción total resulta inminente. Recolectada de manera abusiva por sus valores medicinales desde comienzos del siglo XX, y tras ser cultivada en laboratorio, se encuentra actualmente bajo un estricto programa de reintroducción en su hábitat natural.

La "VIOLETA DE SIERRA NEVADA", es uno de los más bellos endemismos nevadenses, vive entre lajas y pedregales móviles, por lo que teniendo en cuenta que se trata de uno de los hábitats más inhóspitos de la sierra, su belleza queda queda aún más acentuada. Su pariente más cercano, habita las cumbres del TEIDE (Tenerife), lo cuál deja costancia de la ecología de la especie...

En los pastizales nevadenses de alta montaña en el piso crioromediterraneo podemos encontrar el acentor alpino (Prunella collaris), la collalba gris (Oenanthe oenanthe), la alondra común (Alauda arvensis), la bisbita campestre (Anthus campestris) y el colirrojo tizón (Phoenicurus ochrurus). Entre los roquedos podremos observar al roquero rojo (Monticola saxatilis), que debe su nombre a la coloración roja del pecho del macho que contrasta con el negro azulado de su cabeza.

Se pueden observar algunas bandadas de chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax) que viven en roquedos y oquedades. En los tajos y peñones habita el águila real (Aquila chrysaetos). Entre los mamíferos, descata la presencia de la cabra montes (Capra pyrenaica) y el topillo nival (Chionomys nivalis. Entre los reptiles hay que destcar la presencia de la lagartija iberica (Podarcis hispanica) que puede ascender por encima de los 3.100 metros de altitud. Durante el otoño, la alta montaña puede recibir la visita del mirlo capiblanco, jilgueros (Carduelis carduelis) y grupos de cernícalos (Falco tinnunculus), incluso se ha llegado a ver milano negro y buitre comun. En los borreguiles podemos encontrar collalba gris, chova piquiroja, escribano montesino (Emberriza cia) y la perdiz común (Alectoris rufa) que llega hasta los 3.000 m.

Entre los mamiferos, ademas de la cabra montes encontramos el topillo común (Pytimis duodecimcostatus) y zorro (Vulpes vulpes).

En los enebrales destaca la vibora hocicuda (Vipera latastei), ademas de Buho real (Bubo bubo), roquro rojo, mirlo capiblanco (Turdus torquatus), pardillo (Carduelis cannabina), cogujada común (Galerida cristata), cernícalo comun (Falco tinnunculus), raton de campo (Apodemus sylvaticus) y comadrejas (Mustela nivalis). En el sabinar son frecuentes las cabras hispanicas, ademas de aguila real, aguila calzada (Hieraaetus pennatus), carbonero garrapinos (Parus ater), pardillo (Acanthis cannabina), collalba rubia (Oenanthe hispanica), cogujada montesina (Galerida tecklae), escribano hortelano (Emberriza hortelano), vencejo real (Apus melba) y entre los reptiles, ademas de la vibora hocicuda encontramos al eslizon iberico (Chalcides bedriagai) entre otros.

Entre las aves encontramos paloma torcaz (Columba palumbus), tortola (Streptopelia turtur), pito real (Picus viridis), reyezuelo (Regulus ignicapillis), cuco (Cuculus canorus), arrendajo (Garrulus glandarius), azor (Accipiter gentilis) y gavilan (Accipiter nisus). Los mamiferos estan representados por el gato montes(Felis silvestris), garduña (Martes foina), gineta (Genetta genetta), jabalí (Sus scrofa), liron careto (Elyomis quercinus), raton de campo, musaraña comun y murcielago ratero.

Entre los reptiles encontramos la culebra de escalera (Elaphe scalaris), lagartija colilarga (Psammodromus algirus), la lagartija iberica, el sapo comun y el sapo corredor (Bufo calamita). Entre los visitantes de primavera podemos encontrar al reyezuelo (Regulus ignicapillis), los mosquiteros (Phylloscopus collybita), las currucas (Sylvia atricapilla, S. communis) y al pinzón vulgar (Fringilla coelebs). El tejón (Meles meles) y la gineta (Genetta genetta), aunque comunes, son muy difíciles de ver ya que presentan hábitos nocturnos.

Encinares sobre rocas calizas Las aves representadas en estos bosques son el aguila calzada, pico picapinos, carbonero garrapinos, cernicalo comun entre otros. Tambien encontramos murcielagos, musarañitas, culebra de herradura (Coluber hippocrepis), culebra lisa (Coronella girondica), lagarto ocelado (Lacerta lepida nevadensis) y lagartija coliroja.

En zonas humedas con vegetacion de ribera podemos ver ratas de agua, oropendolas, chochines, agateador comun, ginetas y murcielagos ribereños.

Un ejemplo muy común de la zona pude verla en el siguiente video, en el cual aparecen dos machos monteses en los alrededores del Cortijo del Puntal Redondo

Los materiales metamórficos predominan en Sierra Nevada, confluyendo en la alternancia de los dos complejos predominantes: micaesquistos, gneis, mármoles, launas, calizas y dolomías. El valle fluvial se colmata de materiales pliocuaternarios sobre otros miocénicos, favoreciendo la riqueza de sus suelos.

Permitanos hacerle las siguientes recomendaciones:


- Adquirir aceite de oliva virgen de Abrucena.

- Pruebe el "mosto" del pueblo. Vino del pais de viñas de la zona elaborado manualmente.

- Si decide visitarnos en época estival encontrará hortelanos vecinos que cultivan sus propios vergeles, a los que podrá adquirir directamente todo tipo frutas y hortalizas de las que se crian por esta zona y que incluso le invitarán a coger directamente de la mata o árbol. Tomates, pimientos, higos, etc..., como aquí se dice: "del pueblo".

- Pasear por espacios naturales y calles estrechas que se pierden por el pueblo de antepado morisco.

- El agua se convierte en protagonista de las siempre verdes laderas septentrionales de Sierra Nevada. Remontando pistas y veredas de este sector del Parque Natural, tendremos la oportunidad de visitar una de las áreas recreativas mejor dotadas de la provincia. Si tiene suerte, incluso podrá sorprender al mancho montés seguido de su séquito de hembras, refrescándose cerca de un riachuelo.



Teléfonos de interés de Abrucena

Ayuntamiento
950 350 001 / 950 350 239
Fax. 950 350 201
Consultorio Médico 950 350 110
C.P. Antonio Relaño 950 350 114 / 950 350 402
Escuela de Empresas 950 350 094 / 950 350 285
Casa Parroquial 950 350 101
Centro de Salud (Abla) 950 351 117 / 950 351 118
Cuartel Guardia Civil 950 352 006
Agencia Extensión Agraria 950 351 215
Monitores de cultura y deportes 950 350 264
Club Frontón Abrucena 950 350 068
Asociación de Mujeres 950 350 231